El Nuevo Contrato Social
February 1, 2025 at 03:08 PM
**Mercado de Derechos Humanos: Una Propuesta de Equilibrio Basada en la Emisión Monetaria Personal**
*Por José Manuel Fernández Núñez*
La concepción tradicional de los derechos humanos se asienta en la idea de la dignidad inherente de cada ser humano, otorgando a cada individuo un conjunto de garantías fundamentales. Sin embargo, al observar detenidamente la realidad, se puede argumentar que lo que en la práctica se ofrece es un mercado de derechos humanos, en el que cada servicio y garantía –desde la salud hasta la educación o la seguridad– tiene un precio asignado. Esta visión crítica abre la puerta a repensar la forma en que se garantizan y distribuyen los derechos, proponiendo una solución basada en la participación individual en la emisión monetaria.
### El Derecho a la Emisión Monetaria Personal como Garantía de Dignidad
La premisa fundamental es que la dignidad humana se sostiene cuando las personas pueden costear los servicios que aseguran su bienestar. En la actualidad, dichos servicios se compran en un mercado donde el poder adquisitivo determina el acceso: si no se tiene dinero, se carece de derechos. Bajo esta perspectiva, el único derecho humano verdaderamente esencial es el derecho a participar en la emisión monetaria de manera individual, pues es a través de este mecanismo que se puede garantizar que todos dispongan de los recursos necesarios para adquirir los servicios indispensables para una vida digna.
La teoría de la *moneda real* se basa en la idea de que la emisión monetaria, en lugar de ser un privilegio reservado a ciertas instituciones o grupos, debe ser un derecho individual. Esto permitiría que cada ciudadano tenga una cantidad mínima de dinero que, en principio, asegure el acceso a los servicios básicos que hoy se comercializan en el mercado de derechos humanos. Así, la dignidad humana se transformaría en un activo garantizado por la capacidad de cada individuo para emitir su propia moneda, evitando la dependencia total del sistema financiero tradicional.
### El Mercado de Derechos Humanos y el Rol del Consumidor
En el actual mercado, cada aspecto de la dignidad humana tiene un precio. Servicios esenciales se ofrecen y se consumen bajo la lógica de oferta y demanda, y solo aquellos con suficiente poder adquisitivo pueden acceder a ellos. Sin embargo, esta estructura económica tiene la peculiaridad de mantener a los consumidores en un estado de permanencia en el mercado, dado que mientras la economía se mantenga equilibrada, las personas dispondrán de dinero para costear sus necesidades básicas.
La propuesta de la emisión monetaria personal (EMP) introduce un mecanismo de equilibrio: por cada derecho adquirido a través de la participación en la emisión de moneda, existe un “derecho a inflacional” que actúa hasta que el mercado se estabilice. Este sistema autorregulado permitiría que, en condiciones normales, se garantice el acceso universal a los servicios esenciales. Solo cuando se desvíe el gasto hacia lujos –productos y servicios que no son indispensables para sostener la dignidad humana– se pondría a prueba el equilibrio del mercado. En otras palabras, el sistema está diseñado para priorizar lo esencial y preservar la capacidad de compra de aquellos derechos fundamentales.
### Ventajas para el Mercado en General
Adoptar el derecho a la emisión monetaria personal no solo beneficia a los individuos, sino que también reequilibra el mercado de derechos humanos. Al otorgar a cada ciudadano la posibilidad de emitir su propia moneda, se elimina la dependencia de intermediarios financieros y se reduce la concentración de poder en manos de unos pocos. Esto promueve una economía más justa y equitativa, en la que el acceso a los servicios esenciales ya no se determine únicamente por la capacidad de compra basada en un sistema centralizado.
Además, el mecanismo inflacional que acompaña la EMP funciona como un estabilizador natural. Mientras el mercado mantenga el equilibrio, los consumidores contarán con dinero suficiente para adquirir lo esencial. En situaciones donde se impulse el consumo de lujos, el incremento inflacionario actúa como un regulador, limitando el desvío de recursos hacia bienes no esenciales y asegurando que la dignidad humana –y, por tanto, los derechos básicos– siga siendo accesible para todos.
### Conclusión
La visión del mercado de derechos humanos expone una realidad donde la dignidad se subordina al poder adquisitivo y a las dinámicas económicas de oferta y demanda. La propuesta de integrar la emisión monetaria personal como derecho humano fundamental representa una solución innovadora para garantizar que cada individuo disponga de los recursos necesarios para satisfacer sus necesidades básicas. Este enfoque no solo fortalece la dignidad individual, sino que también promueve un mercado más equilibrado y justo, en el que el derecho a la vida digna se sustenta en la participación activa y descentralizada en la creación de valor monetario.
La teoría de la *moneda real* se erige, así, como un camino hacia la redistribución del poder económico, permitiendo que el sistema se autorregule a través del equilibrio entre la capacidad de emisión y el derecho inflacional. En definitiva, garantizar la emisión monetaria personal es garantizar la dignidad humana, ofreciendo una solución integral que beneficia tanto al individuo como al mercado en general.